Encinasola es una localidad de la provincia de Huelva.Se encuentra situada a una altitud de 432 metros y a 150 kilómetros de la capital de provincia, Huelva.

Se encuentra enclavado en un estratégico cerro desde el que se divisa un buen trecho de la frontera Portuguesa.

El municipio de Encinasola, incluido en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, está situado en el noroeste de la provincia de Huelva limitando al norte con Extremadura (Higuera la real, 17km), al oeste con Portugal (Barrancos 9km) y al sur y al este con las poblaciones onubenses de Aroche (42km) y Cumbres de San Bartolomé(15km). Esta cercanía con Extremadura y Portugal le ha llevado a establecer grandes vínculos, especialmente con este último, el cual se ha impregnado de muchas de nuestras costumbres, al igual que nosotros de las suyas.

Toda esa personalidad de la que disfruta Encinasola se funde en refranes autóctonos, coplas, expresiones y una forma de ver la vida que pone de manifiesto en sus gentes la sabiduría acumulada a lo largo de los siglos. Bañada por la Ribera del Múrtiga y sus afluentes, como son el Sillo y el Valquemao, entre otros, Encinasola disfruta de una variada flora y es soporte de una rica fauna.

En estos enclaves de los que disfrutamos podemos deleitarnos con rincones bellísimos, amplias charcas, huertos y parajes maravillosos, y a todos estos enclaves podemos acceder por numerosos senderos, caminos, trochas y veredas. 

Todos estos rincones han sido testigos mudos de unos de los episodios más interesantes de la vida y la supervivencia de los marochos: "El contrabando". 

El pueblo de Encinasola ha ido adquiriendo a lo largo de los siglos una extensa cultura, donde ha sabido mantener tradiciones de siglos pasados que no dejan indiferente al visitante que lo descubra; sus coplas de Noche Buena y los Quintos; su folklore tremendamente rico y variado, que alcanza su máximo esplendor en la Danza del Pandero y en los originales Fandangos; el gran Legado Arquitectónico como los Baluartes de San Juan y San Felipe, La Iglesia de San Andrés Apóstol, las Ruinas del Catillo, y un largo etc..; su calendario festivo, con una programación lúdica bastante completa: la Romeria de La Virgen de Flores, las Fiestas de la Virgen de Rocamador, la Feria de Septiembre, Fiestas de San Andrés, etc...

También gozamos con una rica cultura gastronómica para satisfacer los más exigentes paladares, utilizando materias primas autóctonas y recetas tradicionales transmitidas generación tras generación. Coincidiendo con las Fiestas del Patrón San Andrés el 30 de Noviembre se celebra la "Feria de la tapa" donde podemos disfrutar de la degustación de muchos de esos platos, alternando también con la cocina actual.

Actualmente, Encinasola quiere compaginar su desarrollo económico con la salvaguarda de lo tradicional y de la riqueza medioambiental. Todo ello unido a la mejora de las comunicaciones dará a nuestro pueblo, sin duda, un futuro mejor.